Uber ha abierto una lista de interesados para que los usuarios de Londres puedan ser de los primeros en solicitar un robotaxi de la startup británica Wayve, según anunció la compañía este 8 de junio de 2026. La medida supone un hito en uno de los mercados más importantes para la plataforma y un banco de pruebas para la movilidad autónoma en Europa.

Una apuesta por la tecnología local

La alianza con Wayve, startup con sede en Cambridge especializada en conducción autónoma basada en inteligencia artificial, refleja la estrategia de Uber por integrar vehículos sin conductor en sus servicios. La compañía ha optado por una firma británica, lo que podría facilitar el cumplimiento de las regulaciones locales y reforzar la soberanía tecnológica del Reino Unido en este sector.

El servicio comenzará a operar a finales de este año, aunque Uber no ha precisado una fecha exacta ni el número de vehículos que circularán inicialmente por las calles londinenses. La compañía señaló que los interesados pueden apuntarse en una lista de espera para acceder a las primeras pruebas.

Contexto de la movilidad autónoma

El lanzamiento en Londres llega en un momento de creciente competencia global por la movilidad autónoma. Mientras que en Estados Unidos y China los robotaxis ya han comenzado a operar en varias ciudades, Europa se ha mostrado más cautelosa en cuanto a regulación. La elección de Wayve subraya la importancia de contar con infraestructura de IA local para no depender de tecnologías extranjeras, en un contexto de tensiones geopolíticas entre bloques.

Para Uber, el despliegue en Londres representa una oportunidad de recuperar terreno frente a rivales como Waymo, propiedad de Alphabet, que ya opera robotaxis en varias ciudades estadounidenses. La plataforma, que durante años ha buscado reducir su dependencia de conductores humanos, ve en el mercado londinense un escenario clave para validar su modelo de negocio autónomo.