El Gobierno turco ha presentado una propuesta para construir un oleoducto de combustible valorado en 1.200 millones de dólares (unos 1.100 millones de euros) destinado a abastecer a las fuerzas de la OTAN en el flanco este, según fuentes conocedoras del proyecto. La iniciativa, promovida por el presidente Recep Tayyip Erdoğan, pretende reducir la dependencia de las rutas logísticas tradicionales en un contexto marcado por la guerra de Ucrania y la necesidad de diversificar los suministros energéticos.
La iniciativa, promovida por el presidente Recep Tayyip Erdoğan, pretende reducir la dependencia de las rutas logísticas tradicionales en un contexto marcado por la guerra de Ucrania y la necesidad de diversificar los suministros energéticos.
El oleoducto, de carácter militar, discurriría desde Turquía hasta Rumanía a través de Bulgaria, según las mismas fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato. El proyecto llega en un momento en que la Alianza Atlántica busca expandir su red de tuberías militares para garantizar el suministro de combustible a sus tropas desplegadas en el este de Europa, una zona considerada crítica desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Un coste cinco veces inferior a las alternativas
Las fuentes señalaron que la ruta turca podría costar aproximadamente una quinta parte de las alternativas planteadas hasta ahora, lo que la convierte en una opción especialmente atractiva desde el punto de vista presupuestario. Aunque no se han precisado los plazos de construcción ni la capacidad de transporte en barriles diarios, la inversión de 1.200 millones de dólares refleja la magnitud del proyecto.
La propuesta turca se enmarca en los esfuerzos de la OTAN por reforzar su logística energética ante posibles cortes de suministro o sanciones que afecten a las rutas tradicionales. El conflicto ucraniano ha evidenciado la vulnerabilidad de las cadenas de suministro de combustible para uso militar, y la Alianza busca alternativas para garantizar la operatividad de sus fuerzas en el flanco este.
Ankara, por su parte, refuerza su papel como hub energético regional. Turquía ya controla los estrechos del Bósforo y los Dardanelos, por donde transita una parte significativa del tráfico marítimo de hidrocarburos, y cuenta con una posición geopolítica clave entre Europa y Asia. La construcción de este oleoducto militar consolidaría su influencia en la logística de la OTAN.
La propuesta deberá ser evaluada por los Estados miembros de la Alianza, que decidirán si aprueban la financiación y los estudios de viabilidad. De salir adelante, el proyecto supondría un cambio relevante en la infraestructura energética militar del flanco este de la OTAN.




