Turquía ha puesto en marcha un ambicioso programa para dotar a su Armada de 100 buques de superficie no tripulados desechables, según ha trascendido en círculos de defensa. La información, recogida por fuentes del sector durante la feria naval Saha Expo 2026, apunta a un encargo de drones explosivos unidireccionales —kamikaze navales— diseñados para ataques masivos en enjambre.
Una apuesta por la saturación
La flotilla, cuyo valor total no ha sido revelado, estaría compuesta por embarcaciones rápidas de bajo coste, equipadas con una carga explosiva y sistemas de navegación autónoma. Su misión principal sería saturar las defensas enemigas mediante oleadas coordinadas, una táctica que ha demostrado su eficacia en conflictos recientes como el del mar Negro.
El Ministerio de Defensa turco no ha emitido un comunicado oficial, pero fuentes de la industria citadas por Defense News durante la feria han confirmado que el contrato se encuentra en fase avanzada de negociación. La compañía estatal STM y el astillero privado Ares Shipyard figuran como posibles fabricantes, según las mismas fuentes.
Un dron barato y letal
Cada unidad, con una eslora estimada de entre 6 y 9 metros, sería capaz de alcanzar velocidades superiores a los 40 nudos y portar una carga explosiva de varios cientos de kilogramos. Su diseño desechable permite prescindir de sistemas costosos de recuperación, lo que las convierte en una opción atractiva para misiones de alto riesgo.
La decisión de Ankara se enmarca en su estrategia de extender su influencia naval en el Mediterráneo oriental, donde mantiene disputas con Grecia y Chipre por las aguas jurisdiccionales. La adquisición de estos drones supone un salto cualitativo en capacidad asimétrica y podría alterar el equilibrio regional, un escenario que sigue con atención la Armada española, desplegada en la zona en misiones de la OTAN.
Turquía ya ha probado prototipos de drones navales como el Ulaq y el Sancar, pero este pedido masivo representa un giro hacia sistemas puramente cinéticos. La entrega de las primeras unidades está prevista para finales de 2027, según las fuentes consultadas.




