La escasez de citas oficiales para solicitar visados Schengen ha generado en Túnez un mercado negro de turnos, donde intermediarios autoproclamados revenden los escasos espacios disponibles a precios elevados. El fenómeno, denunciado por asociaciones de defensa de los consumidores, alimenta la frustración de los solicitantes tunecinos ante unas tramitaciones ya costosas y complejas.

Según las asociaciones de consumidores, la demanda creciente de visados, unida a la limitada capacidad de los consulados europeos para gestionar las solicitudes, ha creado un caldo de cultivo para que intermediarios no oficiales acaparen las citas mediante herramientas automatizadas y las revendan después, en muchos casos a precios desorbitados.

Un mercado que perjudica a los solicitantes

Los afectados denuncian que, sin recurrir a estos intermediarios, resulta casi imposible obtener cita en los plazos deseados, lo que obliga a muchos a pagar cantidades que duplican o triplican la tasa oficial. Las asociaciones de consumidores tunecinas han solicitado a las autoridades una regulación más estricta del sistema de citas y la persecución de estas prácticas ilegales.

Es un mercado paralelo que perjudica directamente a los ciudadanos que necesitan un visado para viajar por turismo, estudios o reunificación familiar, denunciado por las asociaciones de defensa de consumidores.

El problema afecta de manera especial a los visados Schengen, que permiten la libre circulación en la mayoría de países europeos, incluido España. Aunque las autoridades consulares son conscientes del fenómeno, las medidas adoptadas hasta ahora no han logrado frenar la actividad de los intermediarios.