El presidente estadounidense, Donald Trump, aprovechó un acto el pasado martes para alardear de los avances en el salón de baile que está construyendo en la Casa Blanca y lo vinculó con la creación del «mayor imperio de drones» del mundo, en un intento por reforzar su imagen de liderazgo tecnológico-militar en un momento de baja popularidad.
Según declaró Trump ante los periodistas, la sala «será algo increíble» y servirá como centro de operaciones para lo que calificó como el mayor despliegue de drones de la historia. El presidente no ofreció detalles concretos sobre el proyecto, pero aseguró que su segundo mandato estará marcado por una consolidación sin precedentes de la industria armamentística no tripulada.
Un mínimo histórico de aprobación
Las declaraciones se producen en un contexto en el que Trump enfrenta el índice de aprobación más bajo de su segundo mandato, según encuestas recientes. La bajada de popularidad ha llevado al presidente a buscar eventos mediáticos que refuercen su perfil ejecutivo y de innovación militar.
El salón de baile sera coronado por el ‘mayor imperio de drones’.
Analistas estadounidenses han señalado que la retórica de Trump busca conectar con su base electoral más fiel, que valora el gasto militar y la superioridad tecnológica. Sin embargo, críticos consideran que el anuncio carece de sustancia y que la financiación del proyecto podría requerir partidas presupuestarias adicionales que no han sido detalladas.
La Casa Blanca no ha precisado la fecha de finalización del salón de baile ni el coste total del programa de drones asociado. Portavoces del Departamento de Defensa declinaron hacer comentarios sobre la viabilidad del «imperio de drones» mencionado por Trump.




