El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha retrasado su decisión sobre la entrega de suministros militares a Taiwán por valor de miles de millones de dólares, según declaró este sábado el mandatario. Trump afirmó que aún no ha aprobado los envíos y que resolverá la cuestión más adelante, sin precisar plazos ni montantes concretos.
El anuncio se produce en un momento de especial tensión en el estrecho de Taiwán, donde Pekín intensifica su presión militar sobre la isla, a la que considera una provincia rebelde. La administración estadounidense mantiene desde hace décadas una política de ambigüedad estratégica, que combina el apoyo militar a Taiwán con el reconocimiento de la política de una sola China.
La demora en la autorización de las armas contrasta con la postura de la anterior administración de Joe Biden, que aceleró las entregas de material defensivo a la isla. El giro de Trump podría interpretarse como un intento de rebajar la tensión con China, en un momento en que Washington busca la cooperación de Pekín en asuntos comerciales y geopolíticos.
Analistas citados por medios locales señalan que el retraso afecta a contratos ya cerrados con la industria armamentística estadounidense, que preveía la entrega de sistemas de defensa aérea, radares y municiones en los próximos meses. La incertidumbre también preocupa al Gobierno taiwanés, que considera vital el respaldo militar de EE.UU. frente a China.
Trump no ha ofrecido detalles sobre cuándo podría tomar una decisión definitiva, pero fuentes de la Casa Blanca citadas por la prensa apuntan a que el presidente quiere evaluar primero la evolución de las conversaciones comerciales con Pekín.




