El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha renunciado a su propuesta de imponer un arancel del 20% a las mercancías que transiten por el estrecho de Ormuz. Así lo anunció el 15 de julio a través de su red Truth Social, según informó la Casa Blanca. La decisión, tomada tras revisar el impacto económico y la probable presión internacional, sustituye el proyecto por acuerdos comerciales y de inversión con los países del Golfo.

La medida, que había sido esbozada el día anterior, generó inquietud en los mercados energéticos y navieros. El estrecho de Ormuz es un punto estratégico por el que circula alrededor del 20% del petróleo mundial, y la imposición de una tasa habría encarecido el transporte marítimo y elevado los costes energéticos a escala global. Para España, importador neto de hidrocarburos, la propuesta suponía un riesgo añadido en un contexto de precios ya tensionados.

El portavoz de la Casa Blanca confirmó que Trump ha optado por un enfoque diplomático y comercial en lugar de la tasa unilateral, lo que alivia de momento la presión sobre el comercio marítimo global. No se han ofrecido detalles sobre los plazos ni el contenido concreto de los futuros acuerdos con los países ribereños del Golfo.

La decisión de Trump se produce después de que su propuesta inicial provocara críticas tanto en el seno de su administración como entre aliados internacionales, que advirtieron del riesgo de una escalada de tensiones en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo. Según fuentes de la Casa Blanca, el presidente consideró que los acuerdos bilaterales ofrecen una vía más efectiva para asegurar los intereses estadounidenses en la región sin perturbar el flujo energético global.