El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido readmitir a Gabón en el programa Agoa, que concede acceso preferencial al mercado estadounidense a países africanos que cumplan criterios de gobernanza y derechos humanos. La medida se anunció el 21 de mayo de 2026 y supone un giro respecto a la suspensión impuesta tras el golpe de Estado de agosto de 2023.

Un gesto hacia la junta de transición

La decisión de Washington refleja la normalización de las relaciones diplomáticas con la junta de transición gabonesa, encabezada por el general Brice Clotaire Oligui Nguema. Gabón fue suspendido del programa Agoa poco después del derrocamiento del presidente Ali Bongo, pero ahora recupera los beneficios arancelarios que permiten exportar sin aranceles a Estados Unidos.

La readmisión de Gabón en el programa Agoa ilustra la voluntad de Washington de contener la influencia económica china en África, en un contexto de creciente competencia geopolítica.

La decisión tiene implicaciones para el Golfo de Guinea, región estratégica por sus recursos energéticos y donde España mantiene intereses comerciales y de seguridad. Gabón es un productor de petróleo y miembro de la Comunidad Económica de los Estados de África Central, lo que lo convierte en un socio relevante para la proyección europea en la zona.

Reacciones y contexto regional

La readmisión se produce después de que Trump evaluara los avances de la transición gabonesa hacia un retorno constitucional. Aunque la junta ha prometido elecciones para 2025, no se ha fijado un calendario concreto. La medida estadounidense contrasta con la postura de la Unión Africana, que mantiene la suspensión de Gabón de sus órganos. La decisión de Trump también se enmarca en la estrategia de competencia con China en África, donde Pekín ha ampliado su presencia comercial y de inversiones en los últimos años.