La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha propuesto un arancel mínimo del 10% para las importaciones procedentes de 54 países, según informó este jueves la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR). La medida forma parte de la política proteccionista del mandatario para reducir el déficit comercial y presionar a sus socios.

La propuesta, fechada el 4 de junio de 2026, establece un gravamen universal para un amplio grupo de naciones, sin especificar los criterios de selección ni las posibles exenciones. La USTR argumenta que el arancel es necesario para proteger la industria nacional y reequilibrar los flujos comerciales.

Un muro arancelario en expansión

La iniciativa representa un paso más en la estrategia de Trump de erigir barreras comerciales. «La oficina del representante comercial ofreció una nueva propuesta para levantar el muro arancelario deseado por el presidente», señala el comunicado oficial. Aunque la Casa Blanca no ha detallado la lista completa de países afectados, fuentes cercanas indican que incluye tanto a aliados como a competidores.

El anuncio llega en un contexto de tensión comercial global, con la Unión Europea y China como principales socios afectados por anteriores medidas de Washington. La propuesta deberá ser negociada en el Congreso, donde podría enfrentar resistencias incluso entre las filas republicanas, preocupadas por el impacto inflacionario y las represalias extranjeras.

Es probable que esta medida desencadene represalias por parte de los socios comerciales, lo que podría intensificar las tensiones en el comercio mundial.

Analistas económicos advierten de que un arancel del 10% sobre 54 países podría elevar los costes para los consumidores estadounidenses y provocar una contracción del intercambio global. La USTR defiende, no obstante, que la medida es necesaria para corregir desequilibrios históricos y fortalecer la base manufacturera del país.