El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado una pausa en el ataque militar contra Irán, lo que ha provocado una caída inmediata del precio del petróleo Brent, referencia para Europa. Durante gran parte de la jornada del 18 de mayo, el crudo cotizó cerca de los 112 dólares por barril, pero tras el anuncio del mandatario estadounidense, los precios retrocedieron de forma significativa, según informaron fuentes del mercado petrolero.

La decisión de Washington reduce temporalmente el riesgo de interrupción del suministro desde el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del planeta. El Brent, que había escalado por las tensiones bélicas, cedió terreno ante la expectativa de una tregua. No obstante, la volatilidad se mantiene elevada, y los analistas consultados advierten de que la tregua es frágil.

El coste político de los combustibles en EE.UU.

La pausa también responde a la presión interna que sufren los niveles de aceptación de Trump en Estados Unidos, donde los elevados precios de los combustibles siguen comprometiendo su popularidad. La administración republicana busca evitar que la escalada bélica encarezca aún más la gasolina en un año electoral clave.

Los precios del crudo retrocedieron y alimentan la esperanza de una tregua. En Estados Unidos, los elevados precios de los combustibles siguen comprometiendo los niveles de aceptación de Donald Trump.

Para España, importador neto de crudo, la caída del Brent supone un alivio temporal en los costes energéticos, aunque la incertidumbre geopolítica mantiene en vilo a los mercados. La evolución del precio dependerá de si la pausa se consolida en un alto el fuego duradero o si las hostilidades se reanudan.