El Departamento de Trabajo de Estados Unidos ha designado a Kenneth Wolfe, organizador de los controvertidos servicios de oración de la agencia, como nuevo responsable de la oficina de cumplimiento de derechos civiles. El nombramiento, realizado de forma discreta en mayo de 2026, ha generado dudas sobre la independencia y la imparcialidad en la aplicación de las leyes antidiscriminación.

Wolfe, que hasta ahora coordinaba reuniones de oración dentro del departamento, asume la dirección de la oficina encargada de investigar quejas por discriminación laboral, acoso y violaciones de derechos civiles en el ámbito laboral. Su perfil religioso y la falta de un proceso público abierto han suscitado críticas por parte de defensores de los derechos civiles, que temen que la agenda religiosa del funcionario pueda interferir en la correcta aplicación de la ley.

La designación se enmarca en la política del gobierno de Trump de situar a simpatizantes en puestos clave para la aplicación de derechos civiles. El Departamento de Trabajo no ha emitido declaraciones públicas sobre el nombramiento ni ha aclarado si Wolfe mantendrá sus funciones anteriores. La organización sin ánimo de lucro Americans United for Separation of Church and State ha calificado el nombramiento de «preocupante» y ha señalado que «mezclar fe y aplicación de la ley antidiscriminación puede socavar la protección de los trabajadores». Según documentos internos obtenidos por la prensa, Wolfe ha organizado desde 2023 reuniones de oración voluntarias en horario laboral, algunas de las cuales incluían invitados externos con discursos políticos.