Un informe de un think tank estadounidense ha planteado la posibilidad de que la administración de Donald Trump lance un ataque militar contra Cuba durante su mandato, en un giro agresivo de la política exterior hacia la isla. El análisis, publicado el 21 de mayo de 2026, señala que las tensiones previas entre Washington y La Habana podrían desembocar en una intervención armada.

El documento describe al expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años, como una figura ya irrelevante en el escenario político, pero advierte que el verdadero riesgo reside en el enfoque de la Casa Blanca. «Raúl Castro puede ser un abuelo delgado, débil, con gafas, de 94 años, cuyos días revolucionarios quedaron atrás», señala el texto. Sin embargo, el think tank sostiene que la administración Trump podría buscar un conflicto para desviar la atención de problemas internos o reafirmar su hegemonía regional.

Un giro en la política hacia la isla

Los autores del informe, conocidos por su postura realista en política exterior, subrayan que un ataque a Cuba supondría una ruptura con la estrategia de contención que Estados Unidos ha mantenido durante décadas. El informe no especifica fechas ni objetivos concretos, pero alerta de que la retórica creciente y las sanciones económicas podrían ser el preludio de una acción militar. La posibilidad de una invasión o bombardeo selectivo «no puede descartarse», según el análisis.

El contexto regional también juega un papel clave: la crisis migratoria en el Caribe y el fortalecimiento de alianzas de Cuba con China y Rusia habrían aumentado la presión sobre Washington para mostrar mano dura. No obstante, el think tank advierte de las consecuencias: un conflicto abierto con Cuba podría desestabilizar la región y provocar una oleada de refugiados.

Reacciones y escepticismo

El análisis ha suscitado escepticismo entre otros expertos, que consideran improbable una invasión a gran escala debido al coste político y militar. Sin embargo, la publicación refleja la creciente tensión en las relaciones bilaterales y la posibilidad de acciones unilaterales por parte de la administración Trump, conocida por su imprevisibilidad en política exterior. Mientras tanto, el gobierno cubano no ha emitido una declaración oficial sobre estas especulaciones.