La administración Trump publicó el 8 de junio de 2026 un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM) que insta a las empresas de inteligencia artificial a colaborar estrechamente con el Pentágono, siempre que cumplan con sus exigencias. El documento ordena una revisión profunda de las salvaguardas impuestas durante la era Biden sobre el uso militar de la IA, con el objetivo de evitar un nuevo episodio como el que denomina «debacle de Anthropic», un incidente no especificado que refleja tensiones previas entre el Gobierno y las tecnológicas.
El NSPM, firmado por el presidente Donald Trump, busca garantizar que las capacidades de IA desarrolladas por el sector privado estén alineadas con las necesidades de defensa nacional. Empresas como Anthropic, que habían mantenido posturas críticas o reservas ante el uso militar de sus sistemas, quedan ahora en el punto de mira. El Pentágono, según fuentes oficiales, presionará para que los contratos de colaboración incluyan cláusulas que aseguren la lealtad de los algoritmos a los protocolos militares.
Un giro respecto a la era Biden
La orden revierte gran parte de las directrices emitidas durante la administración de Joe Biden, que priorizaban la transparencia y los límites éticos en el uso bélico de la IA. El nuevo memorando, por el contrario, se centra en la eficiencia operativa y en evitar demoras burocráticas que, según el documento, pusieron en riesgo proyectos clave. «No podemos permitir que el miedo a la controversia frene nuestra ventaja tecnológica en el campo de batalla», señala el texto, según fuentes del Pentágono citadas por la prensa estadounidense.
El incidente con Anthropic, ocurrido en los meses previos, habría implicado la negativa de la compañía a compartir ciertos datos de entrenamiento con el Departamento de Defensa, lo que precipitó la redacción del NSPM. Aunque los detalles exactos no han sido revelados, el memorando deja claro que las empresas que reciban fondos federales o contratos de defensa deberán someterse a auditorías periódicas y facilitar acceso inmediato a sus modelos.
Reacciones en la industria
Las principales compañías de IA, entre ellas OpenAI, Google DeepMind y la propia Anthropic, aún no han emitido declaraciones oficiales. Sin embargo, fuentes del sector consultadas por medios estadounidenses han expresado su preocupación por el alcance de las nuevas imposiciones, que podrían comprometer la confidencialidad de sus investigaciones y su posición competitiva global.
El NSPM establece un plazo de 90 días para que el Pentágono presente un plan de implementación, incluida una lista de empresas consideradas «colaboradoras fiables». Quienes queden excluidas podrían ver limitado su acceso a licitaciones públicas millonarias. La medida supone un endurecimiento significativo de la relación entre el Estado y el sector tecnológico en un ámbito, el de la defensa, donde EE.UU. busca mantener su hegemonía frente a China.




