El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha defendido este jueves en un discurso en Georgia el trabajo de los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), después de que México presentara una demanda contra las políticas migratorias de la administración estadounidense. Trump calificó a los miembros del ICE de «patriotas», en un encendido alegato a favor de la labor del cuerpo.
Una respuesta directa a la demanda de México
La intervención del mandatario se produce en un contexto de creciente tensión diplomática con el Gobierno mexicano, que ha llevado ante los tribunales las medidas de control fronterizo impulsadas por la Casa Blanca. Sin especificar los detalles jurídicos de la demanda, Trump aprovechó su mitin en el estado clave de Georgia para reafirmar su apoyo incondicional a los agentes migratorios, a los que describió como «los verdaderos patriotas que protegen nuestras fronteras».
Un gesto hacia la base electoral
El ICE, una de las agencias más polémicas dentro del aparato de seguridad estadounidense, ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y de varios Gobiernos latinoamericanos. Sin embargo, para la base electoral de Trump y para los sectores más duros del Partido Republicano, el organismo representa la primera línea de defensa contra la inmigración ilegal.
El presidente ha reiterado en múltiples ocasiones que su prioridad es «garantizar la seguridad nacional» y ha acusado a México de interferir en los asuntos internos de EE.UU. al recurrir a la vía judicial. Por el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han emitido un comunicado oficial sobre la demanda, pero las palabras de Trump dejan claro el tono que adoptará la administración en este conflicto.




