El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha organizado un evento de artes marciales mixtas (UFC) en el jardín sur de la Casa Blanca para celebrar su cumpleaños el próximo 10 de junio de 2026. Diversas fuentes próximas a la organización esperan que la velada se convierta en una «extravaganza de lobby», donde donantes políticos y lobistas se mezclen con la cúpula del deporte de combate.

La celebración, que Trump ha calificado como un regalo para sí mismo, tendrá lugar en un entorno inusual para un combate de UFC: la residencia oficial del presidente. La presencia de grandes donantes y la atmósfera de financiación electoral han disparado las alertas entre los grupos de vigilancia ética, que ven en el acto una muestra más de la intersección entre entretenimiento, política y dinero en Washington.

Según las fuentes consultadas, el evento se perfila como una cumbre de lobbying donde los asistentes —muchos de ellos contribuyentes a la campaña de Trump— tendrán acceso privilegiado al presidente en un marco festivo. No se han revelado los costes del montaje ni quién los asume, aunque el uso de la Casa Blanca para actos privados con fines de recaudación ha sido objeto de controversia en administraciones anteriores.

La UFC, cuyo presidente Dana White es un aliado público de Trump, ya había organizado eventos en propiedades vinculadas al magnate, pero nunca antes en la propia Casa Blanca. La velada incluirá varios combates y se espera una alta presencia de figuras del mundo del espectáculo y las finanzas.