El Gobierno de Estados Unidos ha cancelado el despliegue del nuevo sistema de misiles Typhon en Alemania, un movimiento que altera la postura militar aliada en Europa y que podría responder a las tensiones entre Washington y Berlín por la campaña militar israelí contra Irán respaldada por Estados Unidos. La decisión fue adoptada por la administración Trump en mayo de 2026, según fuentes del Pentágono citadas por la agencia de noticias.

Un cambio de rumbo en la disuasión aliada

El sistema Typhon, un lanzador móvil de misiles de medio alcance desarrollado por el Ejército estadounidense, estaba destinado a reforzar la presencia disuasoria de la OTAN en el flanco oriental. Su cancelación en Alemania representa un cambio de postura que podría beneficiar a Moscú, que había denunciado el despliegue como una provocación directa. La decisión suscita dudas entre los aliados europeos sobre el compromiso de Washington con la defensa colectiva bajo la actual administración.

La retirada del despliegue refleja un cambio en las prioridades estratégicas de la Casa Blanca, que busca reducir la presión militar sobre Rusia mientras endurece su postura frente a otros actores como Irán, según fuentes del Pentágono.

Según las fuentes consultadas, la decisión está relacionada con las críticas abiertas de Berlín a la campaña militar israelí contra Irán. La administración Trump habría interpretado esas críticas como una falta de lealtad aliada, lo que llevó a reconsiderar la presencia de sistemas ofensivos avanzados en suelo alemán.

Implicaciones para la seguridad europea

El Typhon es capaz de lanzar misiles de crucero Tomahawk y misiles antiaéreos SM-6, con un alcance que supera los 1.600 kilómetros. Su despliegue en Alemania habría colocado a Rusia dentro de su radio de acción, algo que Moscú consideraba una violación del espíritu del tratado INF, del que Washington se retiró en 2019.

La cancelación no implica la retirada total de sistemas Typhon de Europa, pero sí deja a la OTAN sin una pieza clave de su nueva arquitectura de disuasión convencional en el centro del continente. Varios aliados, especialmente los países bálticos y Polonia, han expresado su preocupación por el mensaje que envía la decisión a Moscú, según informes de la prensa internacional.

El Pentágono no ha ofrecido una fecha para una eventual reubicación del sistema ni ha especificado si el material permanecerá almacenado en bases estadounidenses.