El Pentágono ha cancelado de manera abrupta el despliegue de tropas previsto en Polonia, en una decisión que reduce la presencia militar estadounidense en Europa y refleja el malestar del presidente Donald Trump con los aliados de la OTAN por su negativa a respaldar la guerra contra Irán.

La medida, confirmada por fuentes del Departamento de Defensa el miércoles, supone un giro en la estrategia de Washington en el flanco oriental de la Alianza. Trump lleva semanas presionando a los socios europeos para que aporten apoyo militar a su campaña contra Teherán, pero hasta ahora solo ha obtenido rechazos o silencios.

Presión sobre los aliados

El presidente estadounidense ha criticado en privado y en público a países como Alemania, Francia y el propio Polonia por no contribuir a las operaciones en Oriente Medio. La cancelación del despliegue se interpreta como un castigo directo a Varsovia, que hasta ahora era uno de los socios más leales de EE.UU. en la región.

El Pentágono no ha detallado el número de efectivos afectados ni el calendario original de la misión. La decisión se enmarca en una revisión más amplia de la postura militar estadounidense en Europa, donde Trump quiere reducir los efectivos de los cerca de 100.000 soldados desplegados actualmente.

Impacto en la seguridad europea

La medida ha generado alarma en los países bálticos y en Ucrania, que ven en la reducción de tropas estadounidenses una señal de debilitamiento del compromiso de la OTAN. El Kremlin, por su parte, ha acogido la noticia con satisfacción, según fuentes diplomáticas.

Analistas estadounidenses sostienen que la decisión de Trump responde a su visión transaccional de las alianzas, en la que espera que los socios contribuyan militarmente a sus prioridades geopolíticas. La negativa de los aliados a participar en la guerra contra Irán habría precipitado la cancelación del contingente en Polonia.