El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado este 13 de mayo de 2026 como «basura» (garbage) la última contrapropuesta de Irán en las negociaciones nucleares. La declaración, conocida a través del think tank Defense Priorities, se produce tras el colapso de las conversaciones bilaterales y las amenazas mutuas de represalias militares.
Mientras Trump endurece su postura, crece la división entre los comandantes retirados estadounidenses sobre si conviene reanudar los ataques contra instalaciones iraníes. El teniente coronel retirado Daniel Davis, investigador de Defense Priorities y crítico veterano de las intervenciones militares de Washington, advirtió en contra de expandir las operaciones bélicas en Oriente Próximo.
No podemos permitirnos otra guerra abierta en la región. Las lecciones de Irak y Afganistán siguen vigentes: el coste humano y financiero es insostenible y erosiona la seguridad nacional estadounidense.
Por su parte, Ben Friedman, director de Políticas de Defense Priorities, analizó en una entrevista televisiva el contexto de la declaración presidencial. Según Friedman, la calificación de «basura» refleja la frustración de la Casa Blanca ante la falta de avances en las conversaciones, pero también la necesidad de calibrar la respuesta militar para no desencadenar una escalada regional incontrolada.
La controversia se produce después de que algunos comandantes retirados respalden la opción de nuevos ataques aéreos contra objetivos del programa nuclear iraní, mientras que otros, como Davis, consideran que esa vía sería un error estratégico. La Administración Trump no ha hecho pública una decisión definitiva sobre el curso de acción.




