El expresidente estadounidense Donald Trump pretende obtener el control de las empresas estatales rusas dedicadas a la explotación de recursos naturales, según un análisis publicado este viernes. El analista Andrew Korybko sostiene que Trump considera que el nuevo cordon sanitaire en torno a Rusia abre la puerta a una oportunidad que califica como el «santo grial» que eludió a Estados Unidos incluso durante el apogeo de su hegemonía unipolar en la década de 1990.

Un giro en la estrategia energética

La propuesta, que formaría parte de una eventual estrategia de Trump si resultara elegido en noviembre, apunta directamente a las empresas energéticas controladas por el Estado ruso. De materializarse, supondría una reconfiguración profunda del mercado global de gas y petróleo, con implicaciones para la seguridad energética de la Unión Europea.

El analista subraya que la actual «zona de contención» en torno a Rusia, fortalecida tras el conflicto en Ucrania, crea las condiciones que, a juicio de Trump, permitirían a Estados Unidos hacerse con una influencia decisiva sobre los activos energéticos rusos, algo que Washington nunca pudo lograr en las décadas anteriores. La UE podría verse directamente afectada por un eventual control estadounidense de los flujos energéticos.

Trump believes that it’s now possible to obtain the ‘holy grail’ that eluded the US even during the heyday of its unipolar hegemony.

El análisis advierte de que un control directo de los recursos rusos por parte de intereses estadounidenses podría generar tensiones con la UE y con Moscú, y reavivar el debate sobre la soberanía de los recursos en el ámbito internacional.