Los ataques estadounidenses contra Irán, iniciados la noche del martes 9 de junio de 2026, han dañado dos reservorios de agua en la provincia de Hormozgan, al sur del país, dejando a 20.000 personas sin acceso a agua potable en plena ola de calor, según denunciaron medios iraníes. La infraestructura civil de la localidad de Sirik resultó afectada en el marco de una escalada bélica que ya ha provocado represalias mutuas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este miércoles con lanzar nuevos ataques contra Irán después de que las fuerzas iraníes respondieran bombardeando bases estadounidenses en la región. «Irán ha tardado demasiado en negociar un acuerdo que debería haber firmado hace meses», escribió Trump en su red social Truth Social, en la que advirtió de que «habrá más ataques si no se sientan a negociar».
La agencia iraní Mehr informó de que los dos depósitos de agua en Sirik quedaron destruidos, lo que ha provocado un corte total del suministro para la población local. «Desafortunadamente, tras este ataque, 20.000 residentes de la región han perdido el acceso al agua potable segura, y con temperaturas cercanas a los 40 grados, la situación es crítica», señaló la agencia citando fuentes locales.
Intercambio de golpes en el Golfo
Según informaron fuentes militares iraníes a la agencia Fars, la represalia iraní incluyó el lanzamiento de misiles contra bases estadounidenses en la región del Golfo Pérsico, sin que por el momento se haya reportado un balance oficial de víctimas. El Pentágono confirmó los ataques contra sus posiciones, pero no ofreció detalles sobre posibles daños.
La Casa Blanca, por su parte, defendió los bombardeos como una acción «necesaria para disuadir nuevas agresiones» del régimen iraní. Sin embargo, analistas de la región señalan que la respuesta de Teherán demuestra su voluntad de represalia, elevando el riesgo de un conflicto regional más amplio.
El gobernador de Hormozgan, citado por la televisión estatal iraní, afirmó que los equipos de emergencia trabajan para restablecer el suministro de agua, pero que la reparación de los reservorios «llevará al menos varios días». La comunidad internacional ha instado a la moderación, mientras las Naciones Unidas expresaron su preocupación por el impacto humanitario de los ataques.




