El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que una misión secreta logró transportar 100 millones de barriles de petróleo a través del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el tránsito energético global que permanece cerrado desde hace 100 días. La declaración, realizada sin aportar pruebas verificables, pretende explicar por qué los precios del crudo no se han disparado a pesar del bloqueo.
El estrecho de Ormuz, que canaliza aproximadamente el 20% del tráfico mundial de petróleo, fue cerrado hace más de tres meses en un contexto de tensiones crecientes entre Irán y la coalición liderada por Washington. Desde entonces, analistas y mercados han especulado sobre las posibles rutas alternativas o reservas estratégicas que estarían compensando la interrupción del suministro.
Una afirmación sin respaldo
Trump no ha detallado qué actores participaron en la operación, ni los medios logísticos empleados para sortear el bloqueo. La cifra de 100 millones de barriles equivale aproximadamente al consumo mundial de petróleo durante un día, lo que la convierte en una cantidad difícil de mover sin ser detectada. Funcionarios del Departamento de Energía declinaron comentar la declaración presidencial al ser consultados.
La ausencia de un repunte significativo en los precios del crudo ha alimentado teorías alternativas: aumento de la producción en otros países, uso de reservas estratégicas, o incluso una reducción real de la demanda global. Sin embargo, la declaración de Trump apunta a una operación encubierta que, de confirmarse, supondría un hito tecnológico y logístico en la elusión de bloqueos estratégicos.
El cierre del estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los puntos más calientes de la geopolítica energética, y la falta de transparencia por parte de la Casa Blanca deja abiertas todas las interpretaciones.




