El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó este lunes 15 de junio de 2026 que Estados Unidos e Irán han firmado un memorando de entendimiento que abre la puerta a una distensión diplomática. En declaraciones a la prensa, Trump señaló que las negociaciones iban «de maravilla» y que «el acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo».

Las negociaciones iban de maravilla. El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo.

El pacto, cuya mediación corrió a cargo de Pakistán, incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, punto estratégico por el que transita alrededor del 20% del crudo mundial. La noticia provocó una caída inmediata del precio del petróleo y un fuerte rally en las bolsas asiáticas, donde los inversores descontaron una menor prima de riesgo geopolítico, según medios de la región.

Los dividendos económicos del acuerdo

Según analistas de mercado citados por la prensa asiática, la normalización del tráfico marítimo en Ormuz y la relajación de las sanciones podrían liberar una «inmensa presión inflacionaria» acumulada desde 2023, cuando las tensiones en la región dispararon los costes energéticos. El consenso apunta a que los mayores beneficiarios serán los países asiáticos, importadores netos de petróleo y gas, que verían aliviados sus balances comerciales.

Trump no detalló el contenido completo del memorando, pero fuentes de la Casa Blanca indicaron a la prensa que el documento establece un calendario de desescalada militar y sanciones a cambio de garantías de seguridad para el tránsito marítimo. La oposición republicana en el Congreso ya ha anticipado que someterá el acuerdo a un escrutinio minucioso.

El acuerdo supone un giro brusco respecto a la política de «máxima presión» que caracterizó el primer mandato de Trump, cuando Washington se retiró del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) en 2018. Ahora, la Casa Blanca parece apostar por la vía diplomática para resolver uno de los focos de tensión más persistentes de Oriente Medio.