El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado este miércoles un pacto de paz con Irán horas después de confirmar que Teherán derribó un helicóptero Apache de las fuerzas armadas de Estados Unidos durante una patrulla en Oriente Medio. El anuncio, realizado a través de su cuenta en Truth Social, combina una amenaza de represalias con la publicación simultánea de un memorando de entendimiento (MoU) de 14 puntos que detalla el marco del acuerdo.
El derribo y la respuesta de Trump
En una publicación del martes, Trump confirmó que un helicóptero Apache estadounidense en patrulla fue derribado por Irán. Aunque no especificó la ubicación exacta, todo apunta al espacio aéreo del golfo Pérsico o zonas próximas. El mandatario prometió entonces una respuesta contundente, afirmando que su país tomaría represalias por el ataque, aunque sin concretar el alcance militar de la misma.
Horas después, el mismo Trump anunció la firma de un pacto de paz con Irán, que según fuentes oficiales estadounidenses incluye el compromiso de que el uranio enriquecido iraní será degradado (downblended) in situ, renunciando Washington a la exigencia de que el material fuera trasladado fuera del país. El MoU, de 14 puntos, fue detallado a la prensa por funcionarios del gobierno estadounidense, que subrayaron que el acuerdo aborda la resolución del programa nuclear iraní.
El MoU establece que las partes han acordado resolver la disposición del uranio enriquecido dentro del propio territorio iraní.
El giro diplomático resulta sorprendente por su simultaneidad con la escalada militar: el derribo del Apache es el incidente más grave entre ambas potencias desde la crisis de los drones en 2019, y se produce en un contexto de negociaciones nucleares que han durado meses. La Casa Blanca no ha aclarado si el pacto estaba ya negociado antes del derribo o si se aceleró como medida de contención.
Implicaciones estratégicas
El acuerdo supone un cambio sustancial respecto a la postura mantenida por la administración Trump durante su primer mandato, cuando ordenó el asesinato del general Qasem Soleimani y retiró a Estados Unidos del pacto nuclear multilateral (JCPOA). Ahora, el MoU plantea la degradación del uranio enriquecido iraní en su propio territorio, un punto que hasta ahora había sido rechazado por Washington por considerar que permitía a Teherán mantener capacidad de enriquecimiento encubierta.
Analistas consultados por la prensa estadounidense señalan que, de ratificarse, el pacto desactivaría una de las principales fuentes de tensión en Oriente Medio, aunque la amenaza de represalias por el derribo del Apache introduce un elemento de incertidumbre. El gobierno iraní no ha emitido aún una declaración oficial sobre el MoU ni sobre el incidente militar.




