El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado que Estados Unidos e Irán están cerca de cerrar un acuerdo nuclear, en un giro diplomático que ha provocado el malestar de los sectores más belicistas de Washington. A través de su red social Truth Social, Trump publicó un mensaje inusualmente comedido, sin sus habituales ataques al régimen iraní, lo que ha sido interpretado como una señal de que las negociaciones han alcanzado un punto crítico.

Según fuentes de la Presidencia iraní, se ha logrado un «avance significativo» en las conversaciones, aunque el acuerdo definitivo está sujeto a la aprobación final de ambas partes. El contenido del posible pacto no se ha detallado, pero se especula que incluiría el levantamiento de sanciones económicas a cambio de limitaciones al programa nuclear iraní.

La publicación de Trump destaca por su tono diplomático y su coherencia gramatical, algo poco habitual en él, lo que sugiere que se trata de un anuncio serio y no de un arrebato político.

Derrumbe de la facción belicista

El anuncio ha provocado reacciones encontradas en Washington. Medios estadounidenses señalan que los sectores partidarios de una línea dura contra Irán, especialmente aquellos que han presionado por una acción militar, han quedado en una posición incómoda. La expresión «warmongers in meltdown» (belicistas en estado de derretimiento) ha sido utilizada por analistas para describir el malestar de los halcones, que ven cómo Trump opta por la vía diplomática en lugar de la confrontación.

El acuerdo, de concretarse, supondría un cambio geopolítico de calado en Oriente Medio, afectando los equilibrios de poder con Israel y Arabia Saudí, que se han opuesto frontalmente a cualquier entendimiento con Teherán. Para Trump, representaría un legado diplomático que podría reducir los costes militares de Estados Unidos en la región.

El factor iraní

Fuentes iraníes han confirmado que las negociaciones han avanzado sustancialmente en las últimas semanas, y que el líder supremo, Alí Jameneí, habría dado su visto bueno a los términos generales. A cambio, Irán necesitaría un alivio real de las sanciones que asfixian su economía. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, a la espera de que se concrete un acuerdo que podría redefinir la política de no proliferación en la región.