El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró este martes que Estados Unidos no tiene obligación de financiar la seguridad europea y que podría retirar todas sus tropas del continente. Las afirmaciones, realizadas en Washington, suponen un nuevo desafío al compromiso de la primera potencia mundial con la OTAN y la arquitectura de defensa del Viejo Continente, con implicaciones directas para países como España, que alberga bases estadounidenses en Rota y Morón de la Frontera.
Según trascendió de la intervención del mandatario, Trump subrayó que Washington no está obligado a asumir el coste de la seguridad europea, una posición que ya anticipó durante su primer mandato y que ahora endurece al plantear la retirada total de efectivos. En la actualidad, Estados Unidos mantiene unos 100.000 militares desplegados en Europa, según estimaciones del Pentágono, la mayoría en Alemania, Italia y Reino Unido, aunque la cifra exacta no fue precisada por Trump.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones dentro de la Alianza Atlántica. La OTAN ha reclamado en repetidas ocasiones que los aliados europeos incrementen su gasto en defensa hasta el 2% del PIB, un objetivo que muchos países, incluida España, aún no han alcanzado. La postura de Trump, sin embargo, va más allá al cuestionar el principio de defensa colectiva que sustenta el Tratado de Washington.
El impacto potencial de una retirada masiva de tropas sería devastador para la disuasión aliada frente a Rusia, especialmente en el flanco oriental, donde EE.UU. ha reforzado su presencia tras la invasión de Ucrania. Por el momento, ni la Casa Blanca ni el Pentágono han matizado las palabras del presidente, que fuentes diplomáticas consultadas por la prensa estadounidense califican de «ultimátum a la UE».




