El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con invadir la isla iraní de Kharg (Jarg), principal terminal de exportación de petróleo de Irán, para tomar el control de su infraestructura petrolera. Horas después, el mandatario canceló los ataques programados contra Irán para esa misma jornada, según confirmó en sus redes sociales. La Organización de las Naciones Unidas ha expresado su rechazo a cualquier intervención militar unilateral en la zona.
Una escalada en el pulso con Irán
Kharg Island, situada en el golfo Pérsico, canaliza aproximadamente el 90% de las exportaciones de petróleo iraníes, unos dos millones de barriles diarios. En un mensaje en Truth Social, Trump aseguró: «En algún momento no muy lejano, tomaremos Kharg Island y otros puntos de infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas». La amenaza representa un giro beligerante respecto al alto el fuego alcanzado con Irán el pasado abril, aunque los analistas discrepan sobre si la declaración es un farol para ganar ventaja negociadora o una orden operativa real.
«Aplazamos el ataque, no lo cancelamos», escribió Trump en sus redes sociales tras anular los bombardeos previstos para la noche del jueves.
Desde Naciones Unidas, el portavoz del secretario general, Stephane Dujarric, declaró que la organización «no aprueba que EE.UU. intente apoderarse de la isla de Jarg» y busca evitar una escalada que podría desembocar en un conflicto abierto en la región.
Misión suicida según los analistas
Analistas estadounidenses califican una posible invasión de «misión suicida», dado que las defensas iraníes en torno a la isla son significativas y una operación anfibia de esa envergadura conllevaría bajas elevadas. Según esta lectura, Kharg Island ha vuelto al foco en medio del frágil cese al fuego, y la amenaza busca forzar a Teherán a negociar su programa nuclear, pero arriesga un desastre militar. La Casa Blanca no ha ofrecido detalles sobre la cancelación de los ataques ni sobre si los planes militares siguen activos. La situación mantiene en vilo a los mercados energéticos: el crudo subió un 3% tras las declaraciones de Trump, según fuentes del mercado.




