El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a amenazar a Irán durante una visita a las obras del salón de baile que quiere construir en la Casa Blanca. En declaraciones a la prensa el 20 de mayo de 2026, Trump afirmó que «puede que tengamos que golpearlos muy fuerte de nuevo», en referencia a la República Islámica. Las palabras del mandatario estadounidense suponen una nueva escalada verbal en el conflicto nuclear y regional que enfrenta a ambos países.

Trump se mostró, no obstante, dispuesto a que Teherán vuelva a la mesa de negociaciones, aunque se mostró evasivo sobre el plazo concedido a Irán para aceptar las condiciones de Washington. Por su parte, la República Islámica prometió una nueva escalada en caso de que se reanuden las hostilidades, según fuentes diplomáticas consultadas.

El contexto geopolítico y sus posibles consecuencias

Las amenazas de Trump se producen en un momento de máxima tensión en Oriente Medio, donde el programa nuclear iraní y las alianzas regionales de Teherán mantienen en vilo a la comunidad internacional. Un eventual ataque estadounidense contra Irán podría disparar el precio del petróleo y desencadenar nuevos flujos migratorios hacia Europa.

«Puede que tengamos que golpearlos muy fuerte de nuevo», declaró Trump durante el acto, sin precisar si se refiere a ataques militares directos o a nuevas sanciones económicas.

Irán, por su parte, cuenta con una capacidad de respuesta asimétrica que incluye misiles balísticos y el control de milicias en Líbano, Siria, Irak y Yemen. Cualquier ataque de Estados Unidos podría extender el conflicto a toda la región.