El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha acusado este miércoles 10 de junio a Irán de dilatar las negociaciones para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear y ha advertido de que Teherán «tendrá que pagar el precio» por su demora. La amenaza eleva la tensión bilateral después de que esta semana ambas partes intercambiaran ataques tras el derribo de un helicóptero militar estadounidense en el estrecho de Ormuz, del que Washington responsabiliza a las autoridades iraníes.

La escalada tras el derribo del helicóptero

El jueves 9 de junio, la Casa Blanca señaló a Irán como responsable del derribo de un helicóptero de las fuerzas armadas estadounidenses en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Horas después, ambas partes se enzarzaron en un intercambio de ataques cuya magnitud exacta no ha sido precisada por ninguna de las partes. La comunidad internacional, a través del G20 y la ONU, ha instado a la contención.

En su comparecencia de este miércoles, Trump afirmó que Irán está «tomando demasiado tiempo» para sentarse a negociar un acuerdo que sustituya al pacto nuclear de 2015, del que Estados Unidos se retiró en 2018 durante su primer mandato. «Llevan años jugando al gato y al ratón», declaró Trump. «Ahora tendrán que pagar el precio».

Tendrán que pagar el precio.

— Donald Trump, presidente de Estados Unidos

Implicaciones para la seguridad global

La escalada verbal y militar entre Washington y Teherán aleja la posibilidad de una salida negociada al contencioso nuclear iraní, enquistado desde que el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) denunciara en 2024 que Irán había enriquecido uranio al 84%, cerca del umbral bélico del 90%. Para España, miembro de la OTAN, la crisis representa un riesgo directo: un eventual conflicto en el golfo Pérsico podría disparar el precio del petróleo y agravar las presiones inflacionistas, además de potenciar los flujos migratorios hacia el sur de Europa.

El Gobierno español, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha reiterado su llamamiento al diálogo y a la desescalada, mientras la Unión Europea estudia nuevas vías de mediación. De momento, la ventana diplomática se estrecha mientras Trump redobla la presión sobre Teherán.