El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a amenazar a Irán con reiniciar la campaña de bombardeos si el país persa no acepta sus exigencias para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear. En declaraciones realizadas este domingo al reportero de Axios Barak Ravid, Trump advirtió que «el reloj está corriendo» y que, si no se llega a un pacto pronto, la República Islámica «va a recibir un golpe mucho más duro».
La presión aumenta sobre Teherán
Esta es la segunda vez en las últimas semanas que el mandatario estadounidense lanza una advertencia similar. La Casa Blanca busca forzar a Irán a negociar un nuevo marco que reemplace el acuerdo nuclear de 2015, conocido como JCPOA, del que Trump ya se retiró durante su anterior mandato. Según fuentes de la Administración, Washington exige que Teherán detenga por completo el enriquecimiento de uranio, permita inspecciones sin restricciones y ponga fin a su programa de misiles balísticos.
Irán, por su parte, ha insistido en que no negociará bajo amenazas y que cualquier nuevo acuerdo debe respetar sus líneas rojas, entre ellas el derecho al enriquecimiento con fines civiles. El régimen de los ayatolás ha aumentado el nivel de enriquecimiento hasta el 60%, cerca del umbral del 90% necesario para fabricar una bomba atómica, lo que según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) carece de justificación civil creíble.
El riesgo de escalada regional
La tensión entre ambos países se ha disparado desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero. En febrero, Estados Unidos lanzó una campaña limitada de bombardeos contra instalaciones militares iraníes en Siria y Yemen, en represalia por ataques con drones contra bases estadounidenses en la región. Ahora, la amenaza de una ofensiva a gran escala sobre territorio iraní abre la puerta a una escalada que podría arrastrar a otros actores, como las milicias proiraníes en Irak, Líbano y la Franja de Gaza.
Hasta el momento, Teherán no ha respondido oficialmente a las últimas declaraciones de Trump. Sin embargo, analistas consultados por fuentes diplomáticas en la región señalan que la insistencia del presidente estadounidense en el ultimátum reduce el margen para una solución diplomática y acerca la posibilidad de un conflicto directo entre ambas potencias.




