El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes que una resolución diplomática del conflicto con Irán sigue siendo «muy posible» y que tratará con el liderazgo iraní actual hasta alcanzar un acuerdo, en un tono que algunos analistas interpretan como un posible cambio de postura hacia la distensión. Las declaraciones se producen en un contexto de elevada tensión en Oriente Medio, donde Estados Unidos mantiene una estrategia de presión máxima sobre Teherán desde que Trump retiró el acuerdo nuclear en 2018.

«Una resolución diplomática con Irán sigue siendo muy posible», dijo Trump a la prensa desde Washington. «Trataré con el liderazgo iraní actual hasta que hagan un trato», añadió, sin precisar plazos ni condiciones. El presidente estadounidense no ofreció detalles sobre el marco de las negociaciones ni sobre las exigencias que plantearía a Irán, pero la mención expresa a la vía diplomática supone un contraste con la retórica beligerante que ha empleado en ocasiones anteriores. La Casa Blanca no ha confirmado si existe contacto directo con las autoridades iraníes.

Las palabras de Trump se conocen en un momento en que la comunidad internacional sigue con atención los movimientos de ambas potencias. Desde que Trump ordenó la retirada del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés) en 2018, las relaciones entre Washington y Teherán se han deteriorado progresivamente. La posibilidad de una escalada militar ha sido una constante en los análisis estratégicos, si bien el presidente estadounidense ha ofrecido en contadas ocasiones abrir la puerta a la negociación. Este lunes, sin embargo, ha insistido en que el diálogo sigue siendo posible, aunque sin concretar condiciones ni garantías.