El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconocido en una entrevista emitida este miércoles que se sintió «perturbado» (perturbed) durante una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el pasado lunes por los ataques israelíes en Líbano. Según Trump, esos ataques no se han detenido pese a que él mismo había sugerido que se había alcanzado un alto el fuego.
Trump respondió a una pregunta sobre un informe de Axios que adelantaba la llamada. «Estaba perturbado», afirmó el mandatario, sin precisar si la conversación había logrado algún cambio en la postura israelí. El presidente republicano lleva semanas presionando para que Netanyahu acepte una tregua en la frontera norte, pero los bombardeos continúan.
Estaba perturbado por los ataques en Líbano. Hablamos, pero los ataques no han cesado.
La declaración de Trump supone un raro gesto de descontento público hacia su aliado israelí, aunque no ha ido acompañada de ninguna medida concreta. La Casa Blanca no ha convocado reuniones de emergencia ni ha anunciado cambios en la política de suministro de armas a Israel.
Rubio defiende el diálogo con Rusia
El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró también este miércoles que Estados Unidos necesita mantener relaciones y diálogo con Rusia, independientemente del conflicto en Ucrania. «Las relaciones con Rusia son necesarias», afirmó Rubio durante una intervención pública. «Necesitamos mantener canales de comunicación abiertos, incluso cuando no estamos de acuerdo».
Rubio no detalló si el diálogo se refiere a temas de control de armamentos o a la guerra en Ucrania, pero la declaración contrasta con la retórica más dura que el propio secretario empleó en el pasado contra Moscú. La Administración Trump ha sido criticada por sectores del Congreso por no imponer sanciones más severas a Rusia por la invasión de Ucrania.




