El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha acusado a varios medios de comunicación de cometer «traición virtual» por publicar evaluaciones clasificadas de los servicios de inteligencia estadounidenses que contradicen la narrativa oficial de la Casa Blanca sobre Irán. Los informes filtrados indican que el país persa conserva capacidades militares significativas, frente a las repetidas afirmaciones de la Administración de haber «destruido al 100%» el potencial bélico iraní.

La filtración de los informes clasificados

Según fuentes oficiales al tanto de las evaluaciones internas, las agencias de inteligencia estadounidenses han transmitido al Congreso y a altos cargos ejecutivos informes que pintan un panorama mucho más sombrío del que el Gobierno ha hecho público. Los documentos, considerados material clasificado, indican que Irán mantiene un arsenal de misiles considerable y la capacidad de reconstruir sus defensas en un plazo relativamente corto. La filtración ha desatado la ira de Trump, que ve en estas publicaciones un acto desleal que socava su estrategia de presión máxima sobre Teherán.

Los medios están cometiendo una traición virtual. Deberían ser procesados por revelar secretos de Estado que ponen en riesgo a nuestros soldados.

El pasado martes, según confirmaron funcionarios del Gobierno, se difundieron estas evaluaciones clasificadas que contradicen las declaraciones triunfalistas de la Casa Blanca. La comunidad de inteligencia, a menudo en desacuerdo con la retórica oficial, habría filtrado los informes para que el Congreso y la opinión pública conozcan la realidad sobre el terreno, según indicaron fuentes con acceso a las deliberaciones internas. Por su parte, la Administración amenaza con tomar medidas legales contra los responsables de la filtración, mientras los medios defienden su labor de informar a la ciudadanía sobre asuntos de interés público.

La tensión entre el poder ejecutivo y la comunidad de inteligencia estadounidense se produce en un contexto de creciente conflicto con Irán, donde las operaciones militares y la guerra de información son terreno clave.