Tres jugadores de la selección argentina desplegaron una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas» tras derrotar a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026. El gesto, ocurrido el 17 de julio, reavivó la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas (Falklands) y generó una reacción diplomática inmediata por parte del Reino Unido.
Según testigos, los futbolistas mostraron la bandera ante las cámaras después del pitido final, desafiando la normativa de la FIFA, que prohíbe exhibir mensajes políticos en el terreno de juego. El gobierno británico instó al organismo internacional a sancionar a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), señaló un portavoz del Foreign Office.
Por su parte, el gobierno argentino respaldó el acto. La portavoz presidencial declaró: «Las Malvinas son y serán argentinas. Es un sentimiento que nos une como nación». La bandera llevaba el lema «Siempre serán argentinas» y fue difundida masivamente en redes sociales con el hashtag #LasMalvinasSonArgentinas.
Un partido con carga política
El encuentro entre Argentina e Inglaterra, dos países con una histórica rivalidad futbolística y diplomática, ya se consideraba «un partido que de por sí es político», según un analista citado por medios locales. La guerra de las Malvinas de 1982 entre ambos países sigue siendo un tema sensible en la relación bilateral.
La FIFA aún no se ha pronunciado oficialmente sobre una posible sanción. La normativa del organismo permite castigos que van desde una multa económica hasta la deducción de puntos. El próximo partido de Argentina será la final del torneo, que se disputará dentro de tres días.




