El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha anunciado este viernes un acuerdo de tregua limitada entre las partes en conflicto en Ucrania para permitir obras de reparación en la central nuclear de Zaporozhie. La pausa, que comenzará el 5 de junio y se prolongará hasta el 23 de junio, tiene como objetivo restaurar una de las líneas eléctricas que suministran energía a la planta, en medio de los continuos combates en la región.
Según informó el OIEA en un comunicado, los trabajos se centrarán en la línea eléctrica de 750 kV, vital para la refrigeración de los reactores. La central, la mayor de Europa, ha estado en el centro de la tensión desde el inicio de la guerra, con recurrentes cortes de suministro que han elevado el riesgo de un accidente nuclear. La agencia atómica de la ONU lleva meses mediando para garantizar la seguridad de las instalaciones.
Este alto el fuego temporal es un paso importante para mitigar el peligro nuclear, pero la situación sigue siendo extremadamente frágil,
señaló el director general del OIEA, Rafael Grossi, en la nota oficial. Grossi añadió que la tregua permitirá a los técnicos acceder a la zona sin ser atacados, aunque advirtió de que cualquier escalada podría romper el acuerdo.
Una central en la línea del frente
La planta de Zaporozhie ha sufrido daños en varias ocasiones desde que las fuerzas rusas la ocuparan en marzo de 2022. Tanto Moscú como Kiev se han acusado mutuamente de bombardear sus inmediaciones, mientras la comunidad internacional ha instado a establecer una zona de seguridad. El OIEA ha desplegado equipos de inspectores en el lugar, aunque su capacidad de supervisión es limitada por los combates.
La tregua de 18 días cubre solo el tramo horario diurno, según fuentes de la agencia, y no incluye otras zonas del frente. Para los analistas, el pacto evidencia que ambas partes reconocen el riesgo catastrófico de un incidente nuclear, pero no modifican sus posturas en el resto del conflicto. La línea eléctrica dañada es una de las cuatro que conectan la central con la red ucraniana, y su reparación reduciría la dependencia de generadores diésel de emergencia.




