El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, se ha pronunciado este jueves 2 de julio sobre la agresión sufrida por un niño argelino a manos de ciudadanos marroquíes en Boston (Estados Unidos). El incidente, ocurrido el pasado martes 30 de junio en las inmediaciones de un partido de fútbol, ha elevado la tensión diplomática entre ambos países del Magreb.
Según fuentes oficiales argelinas, Tebboune calificó los hechos como «un acto cobarde» y exigió a las autoridades estadounidenses una investigación exhaustiva que garantice justicia. El mandatario subrayó que la comunidad argelina en el extranjero debe ser protegida y advirtió del peligro de la instrumentalización del deporte para avivar el odio entre ciudadanos de países vecinos.
Un contexto de tensión bilateral
Argelia y Marruecos viven desde hace años una relación marcada por la desconfianza y los roces diplomáticos, principalmente por el conflicto del Sáhara Occidental. Cualquier incidente en el extranjero entre ciudadanos de ambos países adquiere rápidamente una dimensión política. El linchamiento de Boston no es una excepción.
El presidente Tebboune aprovechó su comparecencia para recordar que Argelia mantiene su compromiso con la defensa de sus nacionales allá donde se encuentren. Este episodio, aunque localizado en territorio estadounidense, impacta en la estabilidad del Magreb, una región clave para los intereses de España en materia migratoria, energética y de seguridad.
Desde Rabat no ha trascendido aún una reacción oficial, pero la prensa marroquí ha seguido de cerca las declaraciones de Tebboune. Se espera que el Ministerio de Exteriores marroquí emita un comunicado en las próximas horas para desmarcarse de los agresores o, al menos, condenar los hechos.
La comunidad argelina en Estados Unidos ha mostrado su indignación en redes sociales y ha solicitado a la embajada en Washington que presione para que el caso no quede impune. Mientras tanto, la justicia estadounidense investiga los hechos como un presunto delito de odio.




