La presidenta de Tanzania, Samia Suluhu Hassan, agradeció este miércoles a Rusia por su contribución a la lucha por la libertad de África, durante un encuentro con el presidente ruso, Vladímir Putin, en el Kremlin. La reunión, celebrada el 3 de junio, sirvió para reforzar la narrativa del Kremlin como aliado histórico de los movimientos anticoloniales en el continente africano.
Según informaron fuentes oficiales, ambos mandatarios abordaron los puntos clave de la agenda bilateral, aunque no se detallaron los acuerdos concretos alcanzados. La declaración de Hassan se enmarca en la estrategia rusa de consolidar vínculos con países africanos, especialmente aquellos que mantuvieron relaciones durante la época soviética, cuando Moscú apoyó a movimientos de liberación nacional.
Samia Suluhu Hassan, que asumió la presidencia de Tanzania en 2021, ha buscado equilibrar las relaciones con potencias tradicionales como Estados Unidos y China, pero este gesto hacia Rusia supone un acercamiento significativo. Tanzania, rica en recursos naturales como oro, gas natural y tierras raras, se ha convertido en un objetivo diplomático para Moscú en su pulso geopolítico con Occidente.
La visita de Hassan a Moscú se produce en un contexto de creciente presencia rusa en África, a través de acuerdos militares y económicos, así como de la influencia del grupo Wagner. Aunque el Kremlin ha negado su implicación en el continente, varios gobiernos africanos han recurrido a mercenarios rusos para combatir insurgencias.
Por su parte, Rusia busca ampliar su influencia en África frente a Estados Unidos, la Unión Europea y China, que han intensificado sus lazos comerciales y de inversión en la región. La reunión entre Putin y Hassan subraya la importancia que Moscú otorga a sus relaciones con Tanzania, un país estratégico en el este de África.




