El ministro de Defensa taiwanés, Wellington Koo Li-hsiung, expresó este lunes un «optimismo cauteloso» respecto a que la nueva administración de Donald Trump impulse el paquete de armas por valor de 14.000 millones de dólares destinado a la isla. Las declaraciones se producen después de que el secretario en funciones de la Armada estadounidense, Hung Cao, informara la semana pasada al Congreso de que el envío estaba en pausa debido a la guerra con Irán.
El paquete, uno de los más cuantiosos comprometidos por Washington con Taiwán, incluye sistemas antimisiles, municiones de precisión y capacidades de guerra electrónica. La administración saliente de Joe Biden lo había autorizado, pero su implementación se ha demorado por la prioridad asignada al conflicto en Oriente Próximo.
Estamos viendo señales positivas de que el nuevo equipo de seguridad nacional de EE.UU. retomará el expediente taiwanés. Soy cautelosamente optimista.
La portavoz de la Oficina de Asuntos Exteriores de China, Mao Ning, reiteró este martes que Pekín se opone «firmemente a cualquier venta de armas a Taiwán» y que tomará «medidas firmes y necesarias para salvaguardar la soberanía nacional». El Ministerio de Defensa chino también advirtió de que estos movimientos «socavan la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán».
Analistas en Taipéi consideran que la transición en Washington ofrece una ventana de oportunidad para la isla, pero advierten de que la prioridad de la nueva administración podría seguir centrada en Irán. Taiwán mantiene una capacidad limitada de defensa antimisiles y necesita estos sistemas para disuadir una posible acción militar china a gran escala.




