El Gobierno de Tailandia ha lanzado una ambiciosa estrategia para atraer inversiones en centros de datos, con el objetivo de convertirse en el polo digital del Sudeste Asiático. La iniciativa, presentada en junio de 2026, busca capitalizar la creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial y servicios en la nube en la región.

La infraestructura como base

Según fuentes oficiales del Ministerio de Economía Digital tailandés, el plan se apoya en la disponibilidad de terreno, energía, agua y fibra óptica en las zonas industriales del país. «Los servicios de IA y nube no funcionan en el aire. Necesitan tierra, energía, agua, refrigeración, fibra, permisos y mucha infraestructura física», señalan los promotores del proyecto.

Tailandia, tradicionalmente conocida como base manufacturera y destino turístico, compite ahora con otros países de la ASEAN —como Malasia, Singapur e Indonesia— por albergar los grandes centros de datos que las tecnológicas globales están desplegando. La ventaja tailandesa reside en su estabilidad política relativa y su red de parques industriales ya consolidados.

Una carrera regional

La ASEAN se ha convertido en un polo de atracción para inversiones en centros de datos, impulsada por el crecimiento exponencial del tráfico digital y la necesidad de soberanía de datos. El Banco Asiático de Desarrollo estima que la demanda de capacidad de centros de datos en el Sudeste Asiático crecerá a un ritmo anual del 20% en los próximos cinco años.

La apuesta tailandesa llega en un momento en que gigantes como Google, Amazon y Microsoft están ampliando su presencia en la región. El Gobierno tailandés ha ofrecido incentivos fiscales y agilización de permisos para atraer a estos inversores, confiando en que la combinación de recursos y ubicación estratégica incline la balanza a su favor.