Un tribunal suizo ha ordenado a las autoridades de defensa del país que revelen los criterios de evaluación utilizados en la selección del caza F-35A como nuevo avión de combate de la Fuerza Aérea Suiza. La sentencia, conocida este lunes, responde a una investigación iniciada en diciembre de 2011 tras la filtración de información clasificada por el diario Basel Zeitung.
Los documentos publicados entonces revelaban posibles irregularidades en el proceso de evaluación, aunque nunca se llegaron a presentar cargos penales.
La decisión judicial obliga al Departamento Federal de Defensa a hacer públicos los detalles del proceso que llevó a la elección del F-35A por delante de otros candidatos, como el Eurofighter Typhoon, el Dassault Rafale y el Boeing F/A-18 Super Hornet. Según el tribunal, el interés público por conocer los fundamentos técnicos y económicos de la contratación prevalece sobre la confidencialidad alegada por el Gobierno suizo.
La resolución tiene implicaciones más allá de Suiza. España también participa en el programa del F-35A como parte de su futura flota de combate, con la previsión de adquirir 50 unidades para sustituir parte de sus EF-18 Hornet. La exigencia de transparencia suiza podría sentar un precedente en otros países europeos que evalúan o han adquirido el mismo modelo, como Bélgica, Dinamarca, Noruega y los Países Bajos.
El Ministerio de Defensa suizo ha anunciado que estudiará la sentencia antes de decidir si recurre. Mientras tanto, el caso sigue abierto y podría alargarse durante meses, en medio de un debate creciente sobre la opacidad en las grandes compras militares.




