El Gobierno de Suiza ha realizado un pago anticipado de 500 millones de francos suizos, equivalentes a 617 millones de dólares, a Estados Unidos como parte de la adquisición de 36 cazas furtivos F-35A para su Fuerza Aérea. El desembolso se ha efectuado este 30 de junio de 2026, según ha confirmado el Ejecutivo helvético, que enmarca la operación dentro del programa de compra aprobado por el Parlamento suizo en 2022.

El pago, que se canaliza a través del Gobierno estadounidense y la empresa Lockheed Martin, fabricante del avión, corresponde al primer anticipo del contrato, cuyo importe total se estima en unos 6.000 millones de francos suizos. Con este abono, Berna asegura su lugar en la cadena de producción del caza, cuya entrega está prevista entre 2027 y 2030.

La decisión de Suiza de adquirir el F-35A, en detrimento de otros competidores como el Eurofighter Typhoon y el Dassault Rafale, desató un intenso debate político interno. Un referéndum impulsado por sectores críticos con la compra fue rechazado en las urnas en 2023, lo que despejó el camino para la firma del contrato.

El F-35A es un caza monomotor furtivo de quinta generación, capaz de realizar misiones de superioridad aérea, ataque a tierra y reconocimiento. Suiza se convierte así en el decimocuarto país en operar este modelo, que ya está en servicio en Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Japón y otros aliados.

El pago anticipado también refuerza la cooperación militar bilateral entre Berna y Washington, en un momento en que el Ejecutivo suizo ha intensificado su colaboración con la OTAN sin llegar a ser miembro de pleno derecho. Según fuentes del Ministerio de Defensa suizo, el desembolso permitirá a la Fuerza Aérea suiza modernizar su flota, compuesta actualmente por cazas F/A-18 Hornet, que serán retirados progresivamente.