La empresa sueca de tecnología nuclear Studsvik ha solicitado al Gobierno de Suecia apoyo financiero público para desarrollar hasta 1.400 megavatios (MW) de nueva capacidad nuclear mediante pequeños reactores modulares (SMR, por sus siglas en inglés). La petición, presentada en junio de 2026, es la primera solicitud privada de escala de gigavatios acogida al marco estatal sueco de financiación para nueva energía nuclear, según confirmó la compañía en un comunicado.

Un modelo que marca precedente

Studsvik, con sede en Nyköping, es un actor histórico en el ciclo del combustible nuclear y servicios técnicos. Su propuesta contempla el despliegue de varios SMR que sumen la potencia equivalente a un reactor convencional de gran tamaño. La iniciativa se alinea con la estrategia del Gobierno sueco, que en los últimos años ha impulsado un marco legal y económico para facilitar la construcción de nueva capacidad nuclear, considerada clave para la soberanía energética del país y la descarbonización de su industria.

El modelo de financiación sueco contempla mecanismos como contratos por diferencia (CfD) y garantías estatales, similares a los utilizados en otros países para impulsar tecnologías limpias. La solicitud de Studsvik prueba que existe interés privado en desarrollar SMR a escala comercial bajo este paraguas público.

La compañía afirmó en su comunicado que la solicitud es “la primera de su tipo en Suecia” y que demuestra la viabilidad de combinar inversión privada con respaldo institucional para acelerar la transición nuclear.

Relevancia para el debate nuclear en España

El caso sueco resulta de interés para España, donde el futuro de la energía nuclear es objeto de controversia. Empresas como Iberdrola, Endesa o ENUSA observan con atención los desarrollos de SMR en el norte de Europa, ya que un modelo de colaboración público-privada como el sueco podría replicarse en el marco del plan de descarbonización español. Mientras el Gobierno español mantiene el calendario de cierre de las centrales nucleares existentes, la tecnología SMR se presenta como una alternativa para mantener capacidad nuclear de base en el medio plazo, siempre que exista un marco de financiación adecuado.

Studsvik no ha revelado el importe exacto solicitado ni los plazos previstos para el despliegue, pero fuentes del sector estiman que un programa de 1,4 GW en SMR podría requerir inversiones superiores a los 2.000 millones de euros, dependiendo del diseño y la ubicación elegidos.