La empresa estadounidense Star Catcher Industries, Inc. ha anunciado el cierre de una ronda de financiación Serie A por valor de 65 millones de dólares (unos 60 millones de euros) para desarrollar la primera red de suministro eléctrico en el espacio. La operación, según ha informado la compañía este martes, ha sido sobresuscrita, lo que refleja el interés de los inversores por una infraestructura que podría revolucionar la operativa de los satélites en órbita.
Una red para recargar satélites en órbita
El proyecto de Star Catcher consiste en desplegar una constelación de satélites capaces de transmitir energía mediante haces de luz a otros vehículos orbitales. De esta forma, los satélites podrían recargar sus baterías en el espacio, extendiendo su vida útil y reduciendo la necesidad de llevar grandes paneles solares o baterías sobredimensionadas desde tierra. La compañía prevé lanzar una demostración tecnológica de transmisión óptica de energía a finales de este año, como paso preliminar para la construcción de la primera red eléctrica orbital, diseñada para multiplicar por diez la potencia disponible para los satélites.
Un mercado de infraestructura espacial en expansión
El éxito de la ronda de financiación, en la que han participado inversores institucionales y fondos especializados en tecnología espacial, subraya la creciente demanda de servicios de infraestructura en órbita. La capacidad de recargar satélites en vuelo podría reducir significativamente los costes operativos de las constelaciones de comunicaciones, observación y defensa, además de permitir misiones más largas y flexibles. Star Catcher no ha revelado la identidad de los inversores ni el calendario completo de despliegue, pero la compañía asegura que los fondos permitirán acelerar el desarrollo de los sistemas de transmisión y la fabricación de los primeros satélites de la red.




