El banco británico Standard Chartered ha anunciado que eliminará más del 15% de sus puestos de apoyo a nivel global antes de 2030, una medida que afectará especialmente a sus operaciones en África, donde la entidad ya ha reducido significativamente su plantilla en los últimos años. El recorte se justifica por la integración de inteligencia artificial (IA) para automatizar funciones administrativas y de soporte, según comunicó el banco el 19 de mayo de 2026.
Un ajuste que golpea al continente africano
Standard Chartered, presente en una decena de países africanos como Nigeria, Ghana, Kenia y Sudáfrica, ha visto menguar sus efectivos en la región de forma constante desde 2015, cuando llegó a tener más de 8.000 empleados. La nueva oleada de despidos, centrada en los puestos de apoyo —que incluyen áreas como recursos humanos, finanzas, tecnología y cumplimiento normativo—, busca aumentar la rentabilidad en un mercado donde la competencia con entidades locales y chinas se ha intensificado.
El banco no ha especificado el número concreto de empleos afectados en África, pero la proporción anunciada —más del 15% de los puestos de apoyo globales— podría traducirse en varios cientos de trabajadores en el continente. Standard Chartered emplea a unas 85.000 personas en todo el mundo, de las cuales aproximadamente un tercio desempeña funciones de apoyo.
La IA como palanca de eficiencia
En un comunicado interno al que ha tenido acceso la prensa, la dirección del banco asegura que la inteligencia artificial permitirá automatizar tareas repetitivas, reducir errores y acelerar procesos, lo que redundará en un servicio más ágil para los clientes corporativos y de banca privada. La entidad ha invertido cerca de 1.200 millones de dólares en los dos últimos años en digitalización y herramientas de IA, según datos de su informe anual.
La decisión de Standard Chartered se suma a una tendencia global en el sector financiero: el Banco de Inglaterra estima que uno de cada cinco empleos bancarios en el Reino Unido podría verse afectado por la automatización en la próxima década. En África, donde la penetración bancaria sigue siendo baja pero crece el uso de la banca móvil, el avance de la IA promete transformar el modelo de negocio, aunque con costes sociales evidentes.




