La empresa estadounidense SpaceX ha obtenido un contrato por valor de 2.290 millones de dólares (unos 2.110 millones de euros) para desarrollar una constelación de satélites de comunicaciones destinada a la Fuerza Espacial de Estados Unidos. El anuncio se realizó el 26 de mayo de 2026, según informó el Pentágono.
La constelación, denominada backbone (columna vertebral), servirá como infraestructura clave para la Red de Datos Espaciales (Space Data Network), un sistema que integrará las capacidades de la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA). El objetivo es proporcionar comunicaciones seguras y de baja latencia en órbita terrestre baja (LEO) para las operaciones militares estadounidenses.
El contrato, con una duración prevista de varios años, cubre el diseño, desarrollo y despliegue de una constelación de satélites capaces de enlazar con la red de transporte de la SDA, que ya cuenta con satélites en órbita baja.
Un paso más en la militarización del espacio
El contrato refuerza el papel de SpaceX como contratista principal del Pentágono en el ámbito espacial. La empresa de Elon Musk ya gestiona proyectos como Starshield, la versión militar de su red de internet satelital Starlink, y ha lanzado múltiples cargas clasificadas para el gobierno estadounidense.
Según fuentes oficiales, la nueva infraestructura permitirá a las fuerzas armadas disponer de una capacidad de comunicación robusta y resistente a posibles ataques, en un contexto de creciente competencia espacial con China y Rusia. El Pentágono busca así garantizar la superioridad en el espacio, un dominio cada vez más disputado.




