La empresa aeroespacial SpaceX, fundada por Elon Musk, ha presentado este jueves su oferta pública inicial (IPO) ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). La operación podría valorar la compañía en más de 250.000 millones de dólares (unos 230.000 millones de euros) y convertir a su fundador en el primer trillonario del mundo, según el prospecto remitido al regulador bursátil.

Un gigante espacial con dependencias estratégicas

SpaceX es el principal proveedor de lanzamientos del gobierno estadounidense y un pilar de la seguridad nacional gracias a su cohete Falcon 9 y la nave Dragon. La compañía realiza el 90% de los lanzamientos orbitales del país y gestiona la constelación Starlink, que ya cuenta con más de 4 millones de suscriptores activos en más de 100 países. En 2025 efectuó 96 lanzamientos y prevé 140 en 2026.

Sin embargo, el propio prospecto advierte de los riesgos: «SpaceX es el principal proveedor de lanzamientos del gobierno de EE.UU. y un pilar de la seguridad nacional, pero su dependencia de un solo fundador introduce un riesgo de concentración sin precedentes en una empresa pública». La NASA y el Pentágono figuran entre sus mayores clientes, lo que convierte a Musk en un actor cuasi-estatal.

Los fondos, para Starship y Starlink de segunda generación

Los recursos obtenidos en la IPO se destinarán a escalar el megacohete Starship, completar la segunda generación de satélites Starlink y mantener la ventaja frente a competidores como la china CASC, la estadounidense Galactic Energy o la europea ArianeGroup. La salida a bolsa también permitirá a inversores institucionales y fondos soberanos apostar por un monopolio de facto en lanzamientos y comunicaciones orbitales.

La operación se espera en los próximos meses, pendiente de aprobación regulatoria, y se negociará probablemente en el Nasdaq o la Bolsa de Nueva York.