El fundador de SpaceX y Tesla, Elon Musk, ha alcanzado un patrimonio neto superior al billón de dólares después de que SpaceX recaudara 75.000 millones de dólares en su oferta pública inicial (OPI). La cifra, récord en una salida a bolsa, disparó la valoración de la compañía hasta niveles que sitúan a Musk como el hombre más rico del planeta, con una fortuna estimada en más de 1,1 billones de dólares una vez cerradas las operaciones bursátiles.
SpaceX, con sede en California, se ha convertido en un contratista clave de la NASA y del Pentágono, además de liderar el mercado de comunicaciones por satélite con su red Starlink. Fundada por Musk en 2002, la empresa ha revolucionado la industria aeroespacial con cohetes reutilizables que han reducido drásticamente los costes de lanzamiento. La OPI, una de las más esperadas de la última década, atrajo a inversores institucionales y fondos soberanos de todo el mundo, con una demanda que superó ampliamente la oferta, según fuentes financieras.
El nuevo estatus de Musk subraya la creciente influencia de los actores privados en sectores estratégicos como el espacial, la inteligencia artificial y la defensa. SpaceX es un proveedor esencial para la NASA y el Pentágono, mientras que Tesla domina el mercado de vehículos eléctricos. Musk también controla otras empresas como Neuralink, centrada en implantes cerebrales, y The Boring Company, dedicada a túneles subterráneos. La concentración de riqueza en el sector tecnológico reaviva el debate sobre la regulación de los monopolios privados, según analistas económicos citados por la prensa internacional.




