SpaceX, la empresa espacial fundada por el magnate Elon Musk, ha culminado este viernes 12 de junio de 2026 la mayor oferta pública inicial (OPI) de la historia. La compañía ha captado 75.000 millones de dólares (unos 69.000 millones de euros) en su debut bursátil, alcanzando una valoración de 1,8 billones de dólares, lo que la sitúa entre las corporaciones más valiosas del mundo.

Una inyección de capital sin precedentes

La operación, tramitada en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo SPCE, supera con creces el anterior récord absoluto de una salida a bolsa, establecido en 2021 por la empresa de pagos Ant Group, que finalmente no se materializó. La OPI de SpaceX ha sido suscrita en su totalidad por inversores institucionales y fondos soberanos, según fuentes del mercado.

SpaceX empleará los fondos captados para acelerar el desarrollo del sistema de lanzamiento Starship, la constelación de satélites Starlink y futuras misiones a Marte, según el folleto de la oferta registrado ante el regulador bursátil estadounidense. La empresa no ha revelado el destino exacto de los 75.000 millones, pero analistas del sector estiman que una parte significativa se destinará a la expansión de la red Starlink, que ya cuenta con más de 10.000 satélites en órbita.

Una valoración que divide a los analistas

La valoración de 1,8 billones de dólares ha suscitado el escrutinio de expertos, ya que multiplica por más de diez los ingresos estimados de SpaceX para 2025, que rondan los 150.000 millones de dólares. La prima refleja las expectativas de crecimiento futuro en el negocio de lanzamientos, comunicaciones satelitales y turismo espacial, pero algunos analistas advierten de que el precio podría estar tensionado por la demanda especulativa.

La valoración de 1,8 billones de dólares ha suscitado el escrutinio de expertos, ya que multiplica por más de diez los ingresos estimados de SpaceX para 2025, que rondan los 150.000 millones de dólares.

El debut bursátil de SpaceX se produce en un contexto de creciente competencia en el sector espacial, con rivales como Blue Origin, de Jeff Bezos, y la china CASC presionando en precios y capacidades. La inyección de capital permitirá a Musk mantener el liderazgo tecnológico, aunque la operación también ha reabierto el debate sobre la concentración de poder en manos de un solo empresario en un ámbito con implicaciones militares y estratégicas.

Las acciones de SpaceX iniciaron su cotización a 420 dólares por título, un 15% por encima del precio de salida, según datos de la Bolsa de Nueva York. La empresa, que hasta ahora era propiedad principalmente de Musk, fondos de capital riesgo y empleados, se convierte así en una de las compañías cotizadas más influyentes del planeta.