La compañía estadounidense SpaceX tiene previsto realizar el decimotercer vuelo de prueba de su megacohete Starship el próximo 16 de julio de 2026 desde sus instalaciones de Starbase, en Texas. La misión incluirá correcciones a los fallos detectados en el ensayo anterior y, por primera vez, el despliegue de satélites funcionales de la constelación Starlink.

Correcciones y prueba de capacidad operativa

El vuelo, enmarcado en el programa de desarrollo del Starship, servirá para verificar las modificaciones introducidas tras el incidente de la duodécima prueba. SpaceX busca demostrar que el vehículo es capaz no solo de completar la trayectoria suborbital, sino también de liberar carga útil en órbita. La inclusión de satélites operativos de Starlink marca un salto cualitativo respecto a las misiones previas, donde solo se transportaban masas simuladas.

El cronograma del lanzamiento, aún sujeto a la aprobación de la Administración Federal de Aviación (FAA), apunta a una ventana que se abriría el 16 de julio. SpaceX acumula una docena de vuelos de prueba del Starship, con un historial de éxitos parciales y explosiones que han servido para iterar el diseño del cohete más grande jamás construido.

Competencia e impacto en la industria espacial

El avance del programa Starship tiene implicaciones directas para el dominio espacial y la competencia comercial. Un lanzador reutilizable y de alta capacidad como el Starship podría reducir drásticamente los costes de acceso al espacio, beneficiando a operadores de satélites, agencias gubernamentales y a la industria europea que depende de lanzadores rápidos y reutilizables. SpaceX, según ha informado la compañía en comunicados previos, busca con este vuelo acercarse a la plena capacidad operativa del vehículo.