SpaceX lanzó este martes la misión Transporter-17 desde la base de la Fuerza Espacial de Vandenberg (California), con 81 cargas útiles a bordo, entre las que destaca el primer satélite nuclear comercial de la historia. El despegue se produjo a las 3:12 a.m. PDT del 7 de julio de 2026.

La misión, un vuelo compartido (rideshare), incluye el satélite de la startup estadounidense Nuclear Electric, que probará en órbita baja un reactor de fisión en miniatura. El objetivo es demostrar la viabilidad de la energía nuclear en el espacio para propulsión y soporte vital, con aplicaciones en misiones tripuladas a Marte y capacidades de defensa orbital.

Un hito técnico y regulatorio

Hasta ahora, los reactores nucleares espaciales habían sido exclusivamente gubernamentales (como los de la NASA o la agencia espacial rusa). La autorización para un satélite nuclear comercial marca un precedente regulatorio en Estados Unidos. El reactor, de tamaño reducido, genera electricidad mediante fisión de uranio y está diseñado para operar de forma segura en órbita baja terrestre (LEO).

Entre los 81 payloads de Transporter-17 también figura la empresa española Sateliot, que despliega su constelación de comunicaciones IoT. La misión refuerza el papel de SpaceX como principal lanzador comercial de pequeñas cargas, sumando más de 1.000 satélites desplegados en sus misiones rideshare desde 2021.

Según fuentes de la compañía, el reactor de Nuclear Electric está diseñado para generar energía suficiente para sistemas de propulsión eléctrica, lo que podría reducir los tiempos de viaje a Marte en hasta un 30%. La misión Transporter-17 representa un paso clave en la privatización del acceso al espacio profundo, abriendo la puerta a nuevas aplicaciones comerciales y militares.