Las plataformas Snap, YouTube y TikTok han alcanzado un acuerdo extrajudicial para resolver la primera demanda de su tipo presentada por escuelas públicas de Estados Unidos, que las acusaba de fomentar la adicción a las redes sociales entre los estudiantes y generar costes millonarios para los distritos escolares. El pacto fue comunicado este sábado 16 de mayo de 2026, según fuentes conocedoras de la negociación.

La demanda, presentada por el distrito escolar del condado de Breathitt, en Kentucky, alegaba que el diseño adictivo de las plataformas había perturbado el aprendizaje y provocado una crisis de salud mental entre los alumnos, lo que obligó a las escuelas a destinar recursos adicionales a programas de apoyo psicológico y medidas disciplinarias. El caso sentaba un precedente legal al considerar a las empresas responsables de los daños colaterales causados por sus algoritmos.

Un acuerdo con montos no revelados

Las condiciones económicas del pacto no han sido hechas públicas. Fuentes cercanas a la negociación señalaron que las tres compañías aceptaron contribuir a un fondo para compensar a los distritos escolares, aunque los importes exactos permanecen bajo confidencialidad. El acuerdo evita un juicio que podría haber establecido jurisprudencia sobre la responsabilidad de las tecnológicas en problemas de salud pública.

El litigio, que fue calificado como «histórico» por expertos legales, se suma a una creciente ola de acciones judiciales contra las grandes tecnológicas por los efectos de sus productos en menores. En los últimos meses, distintos estados y padres de familia han presentado demandas similares, argumentando que las plataformas explotan deliberadamente la psicología infantil para maximizar el tiempo de uso.

El impacto en las aulas

Según declaraciones recogidas por el tribunal, el distrito de Breathitt gastó cientos de miles de dólares en contratar consejeros escolares y en formación del profesorado para hacer frente a la ansiedad, la depresión y la falta de atención derivadas del uso excesivo de las redes. «Las aulas se convirtieron en campos de batalla contra la distracción», afirmó un portavoz del distrito durante el proceso.

El acuerdo llega en un momento en que el Congreso estadounidense debate varias propuestas legislativas para regular la seguridad infantil en internet, incluyendo la prohibición de algoritmos que prioricen la retención de usuarios menores de edad. Tanto Snap como YouTube y TikTok han defendido en el pasado sus medidas de control parental, pero este pacto supone un giro en su estrategia de litigio.